De abajo de la alfombra
Los domingos siempre sos una
página en blanco para llenar de filosofía barata.
Qué extraño este “tengo que hacer tanto y no puedo” y qué rara
esta comodidad.
Insistir
a veces no es una posibilidad.
A
veces no hay lugar para la insistencia, a veces insistir no es una posibilidad y… me quedo dudando, entre servirme más o ir a buscar las sábanas que se engancharon entre los
cables de electricidad, para dormir en una cama limpia.
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