Un alma lisa o arrugada, grasa o magra, lampiña o peluda,
un alma con chichones o heridas, un alma que danza o se hunde,
un alma callosa, húmeda, caida al suelo...
Si el cuerpo no la retuviera se escaparía completamente
en forma de palabras vaporosas
que se perderían en el cielo.
(J. L. Nancy)
| El cuerpo toca todo con las puntas secretas de sus dedos huesudos. Y todo termina por hacer cuerpo, hasta el corpus de polvo que se junta y que danza un baile vibrante en el delgado haz de luz con el que acaba el último día del mundo (j.l. nancy). |


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